FINANZAS PERSONALESVIDA Y SALUD

El truco de las especias adulteradas: cómo están engañando a los consumidores colombianos

Consumidores colombianos descubren que lo que compran como “pimienta” o “achiote” no siempre es puro. Detrás de esos frascos hay un fraude que mezcla harinas y rellenos para aumentar las ganancias.

En Colombia, la confianza en lo que llega a la mesa vuelve a ponerse en duda. Una denuncia ciudadana encendió las alarmas sobre la adulteración de las especias molidas que se venden en supermercados y tiendas. La más afectada: la pimienta negra, que en muchos casos estaría mezclada con harina de arroz para “rendir” el producto y reducir costos de producción.

El fraude no se limita a un solo condimento. También el achiote molido, muy usado para dar color y sabor a los platos tradicionales, estaría siendo combinado con harina de maíz, sal y cúrcuma deshidratada. Lo que parece un simple condimento natural podría, en realidad, ser una mezcla diluida que poco tiene que ver con la especia original.

Este engaño suele esconderse a plena vista: en las etiquetas. Algunos empaques anuncian “pimienta molida”, pero en la letra pequeña el primer ingrediente listado no es la pimienta, sino “harina de arroz”. Según la Resolución 4241 de 1991 del Invima, las especias pueden contener hasta un 10% de aditivos como carbohidratos o proteínas comestibles para facilitar su molienda. Sin embargo, cuando esa proporción se supera, el producto deja de ser auténtico y pasa a ser un alimento adulterado, tal como define la Resolución 2674 de 2013.

El problema no es solo económico. Aunque las harinas usadas no son peligrosas para la mayoría, la falta de información clara puede afectar a personas con alergias o intolerancias alimentarias. Además, erosiona la confianza del consumidor en la industria alimentaria y en la vigilancia sanitaria.

@andreaesquivelsalazar

Lo barato sale caro. Revisen siempre los ingredientes porque esto pasa en casi todas las marcas.

♬ original sound – Andrea Esquivel Salazar

Los especialistas y el propio Invima recomiendan medidas sencillas para evitar caer en el engaño. La más efectiva: comprar las especias enteras, como los granos de pimienta o las semillas de achiote, y molerlas en casa. Si se opta por las versiones molidas, es clave revisar los ingredientes con atención. Un precio demasiado bajo o una etiqueta que mencione “harina” o “almidón” antes que la especia son señales claras de que algo no anda bien.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba