¿Es seguro cortar la parte con moho de un alimento y comerlo? Esto dicen los expertos
Eliminar la parte con moho de un alimento no siempre garantiza que sea seguro consumirlo. Expertos advierten sobre los riesgos de esta práctica y cómo evitar la proliferación de hongos en la comida.
Es común encontrar alimentos en casa que, con el tiempo y la exposición a la humedad, desarrollan moho. Frutas como manzanas, plátanos y uvas, así como vegetales como tomates, cebollas y papas, son propensos a esta contaminación. Muchas personas creen que eliminar la parte afectada es suficiente para evitar problemas de salud, pero los especialistas advierten que esto no siempre es seguro.
Cuando un alimento desarrolla moho, las esporas pueden haberse extendido más allá de la zona visible, infiltrándose en su estructura sin que el ojo humano pueda detectarlo. Según un estudio de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), hongos como el Penicillium en manzanas y el Aspergillus en uvas y café pueden producir micotoxinas, sustancias que, en grandes cantidades, pueden provocar intoxicaciones e incluso daño renal.
El portal especializado Cuídate Plus recomienda no consumir productos que muestren signos de deterioro por moho, ya que esto indica que han pasado demasiado tiempo almacenados y es preferible desecharlos para evitar riesgos en la salud.
¿Cómo evitar la aparición de moho en los alimentos?
Para minimizar el riesgo de contaminación fúngica en los alimentos, los expertos sugieren consumir frutas y verduras lo antes posible tras su compra, almacenarlas en lugares frescos y secos, y limpiar regularmente los espacios donde se guardan. La humedad es un factor clave en la proliferación de moho, por lo que mantener un ambiente seco ayuda a conservar los productos frescos por más tiempo.




