Defensoría alerta por posibles centros de entrenamiento para menores reclutados en Córdoba

La defensora del Pueblo, Iris Marín, expresó su preocupación por el crecimiento del reclutamiento y utilización de menores de edad por parte de grupos armados en diferentes regiones del país. Según explicó, este fenómeno no solo se refleja en cifras oficiales, sino también en hechos violentos que involucran a niños y adolescentes en medio del conflicto.
Marín señaló que, aunque los registros oficiales presentan limitaciones debido al alto nivel de subregistro, existen evidencias preocupantes. Entre ellas, la muerte de menores en bombardeos, enfrentamientos entre grupos armados y acciones militares reportadas en zonas como Guaviare y otros territorios del país.
En el caso del departamento de Córdoba, la funcionaria aclaró que no existen reportes oficiales de reclutamiento ante la Defensoría del Pueblo. Sin embargo, indicó que la entidad ha recibido información a través del contacto directo con comunidades que sugiere que la problemática sí se estaría presentando en la región.
La defensora explicó que para activar las alertas formales por reclutamiento se requiere un alto nivel de verificación, lo que implica que las familias afectadas entreguen testimonios y detalles concretos. Esta situación, según afirmó, dificulta que muchos casos lleguen a registrarse oficialmente.
A pesar de ello, Marín reveló que la institución tiene conocimiento preliminar de al menos dos posibles centros de entrenamiento para menores de edad en Córdoba, lo que refuerza la preocupación sobre la presencia de esta práctica en el departamento.
Otro aspecto que inquieta a la Defensoría es la aparente normalización del fenómeno en algunos territorios. De acuerdo con la funcionaria, el Clan del Golfo emplearía estrategias distintas a las de otros grupos armados, basadas en mecanismos de persuasión y en ofrecer beneficios a los menores y a sus familias. Este tipo de dinámicas, afirmó, reduce las denuncias y contribuye a que el problema pase desapercibido.
Organizaciones defensoras de derechos humanos han advertido que en Córdoba operan al menos cinco subestructuras del Clan del Golfo, con presencia principalmente en las zonas norte y sur del departamento, lo que aumenta el riesgo de reclutamiento de menores en esas áreas.



