FINANZAS PERSONALES
No cedas al pánico: así identificas una estafa telefónica en segundos
Recibir una llamada diciendo que tu dinero corre peligro activa la alarma. Pero el verdadero riesgo empieza si respondes mal. Dos preguntas clave pueden evitar que caigas en una estafa.

Suena el celular. Una voz segura dice que tu tarjeta fue clonada, que hay un cobro inusual o que tu cuenta bancaria está bloqueada. Te piden actuar rápido, sin decirle a nadie. Parece urgente, parece real. Pero es justamente así como comienza una estafa.
Según la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC), este tipo de fraudes ha crecido año tras año. Los delincuentes usan datos robados —como tu nombre, dirección o incluso detalles de cuentas— para parecer legítimos. Su objetivo: generar pánico y que des información sin pensar. Y lo peor es que muchas veces, la víctima ni se da cuenta hasta que ya perdió su plata.
La buena noticia es que hay una forma rápida de detectar el fraude. Solo debes hacer dos preguntas antes de seguir hablando. La primera: ¿De qué banco o empresa dices que llamas? Si bien puedan saber tu nombre o dónde vives, eso no los hace reales. Cualquiera puede comprar esa información. Lo importante es que tú no les creas solo por eso.
La segunda pregunta es clave: ¿Tengo yo una cuenta con ustedes? Antes de responder, cuelga. Sí, cuelga. Luego, busca tú mismo el número oficial del banco, entra a la app o revisa tus estados. Nunca uses el número que te dio la persona al otro lado. Los estafadores colocan números falsos en internet para atraparte.
Y sobre todo: no compartas contraseñas, códigos de verificación ni permitas acceso remoto a tu celular o computador. Ninguna entidad seria llama de sorpresa pidiendo eso. Tampoco exige que guardes silencio. Si lo hacen, es señal roja.
Desde Panorama del San Jorge insistimos: no hay prisa. El miedo es el mejor aliado del estafador. Pero si respiras, preguntas y verificas por tu cuenta, ganas. Porque el dinero no se pierde en una llamada… sino en una respuesta apresurada.




