Nutrición, ¿mitos o verdades?
Antes no sabíamos cómo alimentarnos por falta de información. Hoy dudamos por una situación contraria: tenemos acceso a tantas fuentes, que ya no sabemos qué es cierto y qué no.
Antes de calificar un hábito como “bueno” o “malo” debemos considerar lo siguiente: no hay ninguna persona igual a otra sobre el planeta, y el conocimiento que tengamos sobre nuestro cuerpo es clave para determinar los hábitos adecuados. Por eso consultamos a la nutricionista convencional Claudia Angarita -directora del Centro Colombiano de Nutrición Integral, CECNI- y a Diego Rodríguez –director del Centro de Autoeducación Vitalicia Colombia, corriente fundada por un japonés y la cual se basa en la educación simultánea de pensamiento, sentimiento y voluntad-.
Como usted verá, lo que tienen que decir es muy diferente. Así que de acuerdo con su estilo de vida y creencias, elija lo más acorde.
Tomar dos litros de agua al día
C.A.: Si se trata de un adulto, es una excelente recomendación (si es un deportista debe tomar más). Pero ese porcentaje puede incluir alimentos que contienen agua; es decir, bebidas lácteas, jugos, café, etc.
D.R.: Si come alimentos con mucha sal necesita más agua, así que a algunos les funciona y a otros no. También depende de su constitución y necesidades. Lo mejor que puede hacer es tomar agua cuando sienta sed.
Debemos comer cinco veces al día
C.A.: Para mantener el metabolismo activo y controlar la ansiedad debemos comer cinco comidas al día.
D.R.: Si sufre de anemia, hipoglicemia o diabetes le funciona. De lo contrario, pondrá a su cuerpo a trabajar demasiado. Lo recomendable son tres comidas al día.
Pasar los alimentos con agua engorda
C.A.: No es verdad, se recomienda consumir un vaso de agua con las comidas.
D.R.: Si masticamos bien y producimos buena saliva, no es necesario tomar nada. Mejor tomar un té, unos minutos después de haber terminado de comer.
La fruta después de la comida engorda
C.A.: La fruta puede consumirse en cualquier momento del día, dependiendo de las costumbres o necesidades. Si la come antes de las comidas produce saciedad, pero si quiere consumirla como reemplazo del postre puede hacerlo.
D.R.: No lo recomendamos porque desestimula la buena digestión. En general, las frutas se fermentan en el organismo y producen gases. El consejo es comerla en la mañana o después de la actividad física para reponer energía.
En la adultez ya no es necesario tomar leche
C.A.: Falso. Se recomienda consumir leche en las cantidades adecuadas y de acuerdo con la tolerancia; es decir, uno o dos vasos de leche entera, descremada o deslactosada al día.
D.R.: La leche de vaca está diseñada para el ternero. Cada mamífero produce la leche que necesita, pero cuando tenemos dientes y podemos comer no requerimos más leche. Si quiere calcio, consuma alimentos como el ajonjolí (los problemas de descalcificación se producen por comer mucha azúcar, por ejemplo).
El pan integral engorda menos que el pan blanco
C.A.: El pan blanco -tostado o fresco- y el integral aportan calorías, así que cualquiera en exceso puede generar sobrepeso. El pan integral o con grano entero tiene más fibra y mejora problemas gastrointestinales.
D.R.: El pan integral tiene fibra, vitaminas y aminoácidos; en cambio, la harina blanca es puro almidón, no contiene vitaminas ni fibra y por eso le agregan vitaminas sintéticas.
El jugo de limón en ayunas ayuda a quemar grasa
C.A.: No hay evidencia científica que apoye esa afirmación, así que mejor modérese con la alimentación.
D.R.: Más bien ayuda a quemarle el estómago. El limón es un buen acompañante de comidas fritas. Pero esos remedios radicales son una bomba.
El gluten es el enemigo público número uno
C.A.: El gluten es enemigo solo para las personas intolerantes. Si alguien no sufre intolerancia al gluten o no tiene la enfermedad celiaca, lo puede consumir sin ningún problema.
D.R.: Esto es una moda. ¿La cultura europea de dónde viene? Del trigo (la pasta, el pan, etc.) y antes no hacía daño. Lo que pasa es que hay intestinos tan deteriorados por otros hábitos, que ya no soportan ni el gluten.
Publicada porREVISTA NUEVA





