Opinión | Sound of freedom
Por: Bibiana Cabarcas
Se está hablando a nivel mundial de esta película Sound of Freedom o sonidos de libertad, que trata de manera emotiva y realista la tragedia del tráfico de menores de edad que son esclavizados para ser abusados sexualmente y luego vendidos por partes.
Este film protagonizado por Jim Caveziel, el mismo de la pasión de Cristo y con la producción del Mexicano Eduardo Verástegui, conocido por su militancia como ferviente católico, ha puesto el dedo en la llaga de un problema que por su crudeza tanto la sociedad como los gobiernos mejor han optado por mirar a un lado y no enfrentarlo.
Ha riesgo de cometer spoiler ya que no se sabe cuándo se estará estrenando en nuestro país, la película trata de una historia de la vida real del ex agente de la CIA Tim Ballard quien debe investigar la desaparición de una pareja de hermanos menores de edad, logrando rescatar al niño, pero cuando está por tirar la toalla con la investigación de la pequeña, la esposa le dice que renuncie y se dedique a buscarla, ya que dentro de la agencia no podrá hallarla. La trama es cruel y muy realista y retrata el mundo de la pedofilia y los millones que mueve en el mundo actual. Fue filmada en Cartagena hace ocho años y solamente este 2023 pudo salir al público, debido a la negativa de las productoras de comercializarla. El productor Verástegui narra que tocó puertas por años y todas se le cerraban y solamente una pequeña comercializadora llamada Angel Studios le dio la mano y lograron sacarla el pasado cuatro de julio y, para sorpresa de todos se ha convertido en la más taquillera del momento, por encima de grandes producciones.
Pero la noticia más importante es que ha sacado a la luz el tráfico de niños, la mayoría infantes, algunos arrebatados de los brazos de sus madres y otros vendidos por sus propios familiares a una red que mueve alrededor de ciento cincuenta billones de dólares al año, convirtiéndose en una mafia mucho más grande y peligrosa que el tráfico de armas y de estupefacientes. Estos pequeños son abusado alrededor de diez veces al día y cuando cumplen diez años ya no son considerados “carne fresca” y sus órganos son vendidos a otra red igualmente perversa de los traficantes de órganos; se considera que en la actualidad hay más de cuatro millones de niños alrededor del mundo siendo esclavizados, en donde Estados Unidos y Europa son los principales consumidores, teniendo una gran y poderosa red de pederastas que obviamente no quieren que sus aberraciones salgan a la luz y de ahí el boicot que han tratado de hacerle a esta película que los retrata y los expone.
Actualmente Tim Ballard tiene su propia agencia de rescate de niños creando una fundación sin ánimo de lucro llamada Operation Underground Railroad (O.U.R) y de The Nazarene fund que luchan contra la explotación infantil.


