¿Qué pasará con los trabajadores y comunidades tras la venta de Cerro Matoso?
La minera Cerro Matoso, ubicada en Montelíbano, cambiará oficialmente de dueño en diciembre. La multinacional South32 cederá el control a Corex tras cerrar acuerdos legales pendientes.

La empresa minera Cerro Matoso, una de las más emblemáticas del sur de Córdoba, iniciará una nueva etapa. En diciembre de este año, la multinacional australiana South32 culminará el proceso de venta de la operación a la firma Corex, con sede en los Países Bajos. Actualmente, ambas compañías trabajan de forma coordinada para completar la transición, mientras se resuelven asuntos legales pendientes ante la Unión Europea.
Según Ricardo Gaviria, presidente de Cerro Matoso, el cambio de manos no debe generar preocupación entre trabajadores ni comunidades. South32 estableció como condición que el comprador garantice la continuidad de todas las obligaciones legales, ambientales y sociales asumidas por la compañía en Colombia. En ese sentido, Corex mantendrá los compromisos laborales vigentes, así como los programas comunitarios y de protección ambiental.
Durante este periodo de transición, equipos técnicos de ambas empresas están afinando aspectos operativos como el sistema de nómina, plataformas tecnológicas y temas contractuales, con el objetivo de que en diciembre todo esté listo para el traspaso total. «Seguimos operando bajo la sombrilla de South32, pero el proceso avanza conforme al cronograma», explicó Gaviria.
La decisión de South32 de vender Cerro Matoso no está relacionada con políticas del gobierno colombiano, aclaró el ejecutivo. Desde años atrás, la compañía había decidido enfocar su estrategia global en los minerales de cobre y zinc, con miras a reducir en un 50% sus emisiones de CO₂. Esta transformación llevó a la venta de operaciones de carbón en Sudáfrica y Australia, y ahora del níquel en Colombia, cuyo precio internacional ha caído en los últimos años.
En paralelo, continúa el interés de la empresa en el proyecto de Planeta Rica, donde se espera avanzar en exploraciones una vez la Agencia Nacional de Minería otorgue los títulos solicitados. Si el potencial del yacimiento es confirmado, podría representar una extensión significativa de la vida operativa en la región.




