Tomar tres tazas de café al día podría reducir el riesgo de demencia, según Harvard
Una investigación de más de cuatro décadas analizó el impacto del café en la salud del cerebro. Los resultados apuntan a que el consumo moderado podría estar relacionado con menor riesgo de demencia.

El café, esa bebida infaltable en muchas mañanas del Caribe colombiano, vuelve a ser protagonista en la ciencia. Un estudio de la Universidad de Harvard, considerado el más amplio realizado hasta ahora sobre café y té, siguió durante un promedio de 37 años a 131.821 personas y encontró una asociación entre el consumo de café con cafeína y un menor riesgo de deterioro cognitivo, incluido el alzhéimer.
Los investigadores hablan de una evidencia “robusta, aunque no de causalidad”. Es decir, no pueden afirmar que el café por sí solo prevenga la demencia, pero los datos apuntan en esa dirección. El beneficio se observó principalmente en quienes consumían hasta 300 miligramos de cafeína al día, lo que equivale aproximadamente a tres tazas de café americano, tres expresos o cuatro cafés de cápsula. En el caso del té negro, una o dos tazas también mostraron efecto protector, aunque ligeramente menor. El café descafeinado no evidenció el mismo resultado.
Además de reducir el riesgo de demencia en un 18% —y en un 14% en el caso del té—, el estudio detectó que los consumidores habituales rendían mejor en pruebas de memoria y agilidad mental a medida que envejecían. Incluso personas con predisposición genética a la demencia mostraron beneficios similares. Sin embargo, el doctor Daniel Wang, director de la investigación, aclaró que el efecto es pequeño y no debe verse como una solución milagrosa.
Sobre las razones, los científicos señalan componentes como la cafeína y los polifenoles, sustancias que podrían ayudar a disminuir la inflamación y el llamado “estrés oxidativo”, un proceso que daña las células, algo comparable al desgaste que sufre el metal cuando se oxida. Esto favorecería la salud cardiovascular y metabólica, clave para que el cerebro reciba suficiente oxígeno y nutrientes. Aun así, los expertos insisten en que el ejercicio, una dieta equilibrada y dormir bien siguen siendo fundamentales para mantener una buena salud cerebral. Desde Panorama del San Jorge compartimos esta información para que nuestros lectores tomen decisiones informadas sobre sus hábitos diarios.




