Trabajadores independientes deberán pagar más en salud y pensión por nuevo decreto del gobierno

El Gobierno nacional expidió el Decreto 0379 de 2026, una norma que modifica el artículo 3.2.7.5 del Decreto 780 de 2016, el cual regula el sistema de salud y protección social en Colombia.
Aunque el documento es técnico, su impacto es bastante directo: cambia la forma en la que los trabajadores independientes, contratistas y personas por cuenta propia calculan cuánto deben pagar mensualmente por salud y pensión.
En la práctica, el ajuste busca actualizar el sistema a la realidad económica actual y reforzar el control sobre los ingresos reportados por este grupo de trabajadores.
Hasta ahora, los independientes podían declarar sus ingresos y descontar costos asociados a su actividad económica para determinar el ingreso base sobre el cual cotizan.
Esos costos podían incluir gastos relacionados con su trabajo, siempre que cumplieran ciertas condiciones.
Con el nuevo decreto, ese esquema se mantiene, pero con una condición clave: los costos deben estar soportados con documentos válidos y verificables.
De lo contrario, la autoridad podrá intervenir en el cálculo.
Con el nuevo Decreto 0379 de 2026, los trabajadores independientes deben calcular sus aportes de la siguiente forma:
1. Ingresos totales del mes
Se parte del dinero bruto que recibe el contratista por su actividad económica.
2. Restar costos de la actividad
Aquí está el cambio clave. Ahora esos costos solo pueden descontarse si están:
- Soportados con facturas o documentos válidos
- O calculados mediante un porcentaje de costos definido por la UGPP
3. Definir el ingreso base de cotización (IBC)
Es el resultado final después de restar costos permitidos.
4. Pagar aportes sobre ese IBC
Con ese valor se calculan los pagos de salud, pensión y seguridad social.
El ajuste ha llamado la atención porque muchos trabajadores independientes en Colombia no siempre llevan un control formal de todos sus gastos.
En la práctica, es común que parte de los costos de actividad económica no estén completamente documentados, especialmente en sectores informales o de ingresos variables.
Esto abre una preocupación: que el nuevo modelo termine aumentando la carga mensual para quienes no tengan una contabilidad organizada o soportes suficientes.


