Alejandro Gaviria arremete contra Petro y cuestiona deuda de las EPS
El exministro calificó las cifras de la Casa de Nariño como una “extrapolación sin sustento”.

Las tensiones entre el expresidente del Ministerio de Salud, Alejandro Gaviria, y el actual jefe de Estado, Gustavo Petro, escalaron esta semana tras una serie de declaraciones cruzadas sobre la magnitud de la deuda de las Entidades Promotoras de Salud (EPS). En una intervención pública el pasado 15 de julio, Petro afirmó que la deuda del sistema podría superar los $100 billones, considerando factores como la inflación y la devaluación del peso colombiano. Aseguró además que, gracias a la intervención estatal, se habría logrado una reducción del 14,4% entre 2023 y 2024.
Sin embargo, Gaviria no tardó en responder desde su cuenta de X, antes Twitter, donde desacreditó los datos ofrecidos por el mandatario: “La tal deuda de 100 billones de pesos de las EPS es una vulgar extrapolación sin sustento”. En publicaciones posteriores, fue aún más crítico al señalar que los informes oficiales no respaldan las cifras presentadas por Petro y calificó de «verborrea delirante» el contenido del discurso presidencial.
Más allá de las incoherencias, los hipopótamos y los perros de raza, el Presidente Petro hizo ayer una exposición mentirosa sobre la crisis de la salud.
Nunca fue claro sobre las fuentes de las cifras. Mencionó una cifra de 100 billones de deudas de las EPS sin explicación,…
— Alejandro Gaviria (@agaviriau) July 16, 2025
El debate se intensificó cuando el presidente mencionó directamente a Gaviria, acusándolo de haber saboteado desde dentro los esfuerzos de la entonces ministra de Salud, Carolina Corcho, para reformar el sistema. “Alejandro Gaviria me traicionó”, afirmó Petro, agregando que la mayoría de sus exministros también lo habrían hecho.
Gaviria, quien también fue ministro de Educación en el actual gobierno y de Salud en la administración de Juan Manuel Santos, respondió sin titubeos: “La salud de los colombianos está en manos de un presidente delirante, fuera de sus cabales”. Además, denunció una falta de liderazgo dentro del gabinete presidencial, al que describió como “pusilánime”.
El exministro también ironizó sobre otras afirmaciones del mandatario, como su mención a los “bogotanos de antes”, calificando el discurso de incoherente y fuera de contexto: “¿Es esto una mamadera de gallo? ¿Estamos ante una mente perturbada, desconectada de la realidad?”, se preguntó públicamente.
Este nuevo episodio refleja el creciente distanciamiento entre exfuncionarios del gobierno y el presidente, y vuelve a encender el debate sobre la transparencia de la información que rodea la crítica situación del sistema de salud en Colombia.


