Cámara de Comercio alerta fuerte golpe al empleo y la producción en Córdoba
Las inundaciones que afectan a Córdoba durante el primer semestre de 2026 tendrían un impacto económico de $3,8 billones.

El impacto de las inundaciones en Córdoba no solo se mide en casas anegadas y vías dañadas. Según la Cámara de Comercio de Montería, las pérdidas económicas podrían alcanzar los $3,8 billones en el primer semestre de 2026, una cifra que representa el 12,6 % del Producto Interno Bruto (PIB) regional. El dato fue revelado por su presidente ejecutivo, Álvaro Segrith Sepúlveda, quien advirtió sobre un panorama complejo para la economía del departamento.
El dirigente gremial explicó que las afectaciones están golpeando con fuerza la dinámica productiva y el empleo. Sectores como la agricultura y la ganadería —pilares de la economía cordobesa— registran pérdidas significativas. A esto se suman gastrobares, restaurantes, comerciantes formales e informales, emprendedores y pequeños empresarios que han visto caer sus ingresos o, en muchos casos, han tenido que suspender actividades.
Las consecuencias van más allá de los daños visibles. Cuando baja la producción agropecuaria, se resiente toda la cadena: menos alimentos para vender, menos transporte, menos movimiento en plazas y supermercados. Es como cuando en una casa falta el ingreso principal; todo comienza a ajustarse. En el comercio y los servicios, la disminución en ventas podría extenderse durante los próximos meses.
Segrith Sepúlveda señaló que las pérdidas superan la capacidad fiscal de varios entes territoriales y afectan directamente a propietarios de negocios y trabajadores que hoy enfrentan desempleo o reducción de ingresos. Por ello, insistió en la necesidad de mayores apoyos, estrategias rentísticas sólidas, alivios financieros, líneas de crédito especiales e incentivos tributarios que permitan una recuperación económica en Córdoba.
La Cámara de Comercio de Montería recalcó que la reactivación no será inmediata y requerirá articulación entre el Gobierno Nacional, la Gobernación de Córdoba y el sector privado para mitigar los efectos de una de las temporadas invernales más complejas de los últimos años.




