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Comunidad se une para frenar inundaciones en zona rural de Lorica levantando un jarillón tras boquete del río Sinú

Un boquete de cerca de 150 metros abierto por la fuerza del río Sinú encendió las alarmas en zona rural de Lorica. Ante el riesgo para viviendas y cultivos, la comunidad decidió no quedarse de brazos cruzados y comenzó a construir un jarillón artesanal con apoyo de varias entidades.

La creciente del río Sinú dejó al descubierto un boquete de aproximadamente 150 metros que puso en peligro a decenas de familias en el municipio de Lorica, Córdoba. La ruptura permitió el paso del agua hacia zonas habitadas y productivas, amenazando casas, enseres y cultivos. Frente a ese panorama, la respuesta fue inmediata y liderada por la propia comunidad.

Hombres y mujeres del sector comenzaron la construcción de un jarillón artesanal, una especie de muro hecho con costales llenos de arena y material de contención, que funciona como barrera para frenar el agua, tal como cuando se coloca un dique improvisado para evitar que un patio se inunde. La meta es reducir el riesgo de nuevas afectaciones mientras se estabiliza la situación.

En las jornadas participan más de 50 integrantes de entidades operativas. En el terreno trabajan de manera coordinada la Policía Nacional, la Cruz Roja, el Cuerpo de Bomberos, la Defensa Civil, la Armada Nacional y la Alcaldía de Lorica, bajo la articulación de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), dentro del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres. Cada día se llenan entre 500 y 1.000 bultos de arena que luego son ubicados estratégicamente para contener el avance del río.

Además del acompañamiento operativo, la UNGRD entregó botas de caucho y ayudas humanitarias para mejorar las condiciones de quienes trabajan en la zona y de las familias que aún permanecen en áreas impactadas.

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