VIRAL

La insólita vida y muerte de Amou Haji, el hombre que no se bañó en medio siglo

Durante más de cinco décadas, Amou Haji vivió apartado de las normas sociales en un pequeño pueblo de Irán, convencido de que bañarse lo enfermaría. Su muerte, justo después de volver a probar el agua, causó asombro mundial.

Amou Haji se convirtió en un personaje peculiar dentro y fuera de Irán por una razón extrema: pasó más de medio siglo sin bañarse. Habitante de la provincia de Fars, en el sur del país, este hombre alcanzó notoriedad como “el más sucio del mundo”, aunque en su comunidad era visto con respeto y tolerancia.

Su vida estuvo marcada por el aislamiento. Dormía en un hueco cavado en la tierra o en una choza improvisada que los vecinos construyeron para él. Evitaba el agua y el jabón porque estaba convencido de que lo harían enfermar. Cuando alguien intentaba asearlo, rechazaba la ayuda y caía en una profunda tristeza. Su piel quedó cubierta por una gruesa capa de hollín, pus y suciedad, mientras el fuerte olor lo hacía inconfundible en el pueblo.

Sus hábitos eran tan radicales como su decisión de no bañarse. Se alimentaba de carne en descomposición y bebía agua insalubre guardada en una lata de aceite. Según medios internacionales, su plato preferido era el puercoespín, y su adicción al tabaco lo llevaba incluso a fumar varios cigarrillos a la vez. La vida de Haji fue el reflejo de un rechazo absoluto a las convenciones, marcado por decepciones en su juventud que lo alejaron de la sociedad.

Lo más sorprendente llegó en sus últimos años. Tras décadas negándose, permitió finalmente que lo bañaran. Poco tiempo después enfermó y murió a los 94 años, en 2022. Para muchos fue una cruel ironía: sobrevivió décadas sin higiene, pero falleció justo tras volver a tocar agua y jabón. Aunque su caso se compara con el de otros hombres que también pasaron años sin asearse, Haji quedó como un símbolo mediático de resistencia y del límite entre la libertad individual y las normas sociales.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba