Festival Nacional de Mapalé: La construcción colectiva más importante de Buenavista
Por: Oscar Melendres Garcés.

Abril con su olor a mango maduro, por doquier, trajo consigo a Buenavista una inventiva que con el paso de los años se consolidaría como el proceso de construcción colectiva más importante de este territorio, el Festival Nacional de Mapalé.
Antecedente
Las vacaciones académicas de fin de año de 1.991 permiten la coincidencia en el municipio de varios jóvenes que a esa época adelantaban estudios por fuera del territorio. Ellos tenían algo en común para el futuro y es que la crisis económica no les permitiría dar continuidad inmediata a sus estudios.
Este tiempo “sabático” para ellos permitió aplicar aquella frase de la abuela; “al mal tiempo buena cara” y es entonces cuando a base de diálogos extendidos e intercambios de ideas y propuestas surge el grupo Cultural Juvenil Bacutano, un proceso de construcción colectiva alrededor de la cultura en el que se abordaban manifestaciones como la danza, la música, la literatura, el teatro y se generaron espacios para la investigación.
Varios jóvenes de la época entre los que se destacan: Dalel Bitar Ruiz, Rahomir Benítez Tuirán, Mario Ortiz, José Armando Benítez Tuirán, Jazmín Álvarez, Martha Soto Humanes, Jaime Amarís, José Aldemar Soto, Domingo Chica, Milton Álvarez, José Alfredo Jiménez, Oscar Melendres Garcés y tuvo entre sus integrantes de inicio a Yarlin Montes, Álvaro Montes Jiménez, Maricela Soto, Noelia Jiménez, Liliana David, Yénica Otero, Alexandra Miranda, Adis Acosta, Rosario Ricardo, Jader Brú, William Martínez, Sirjan Betancourt y Edith Díaz Montalvo entre otros, eran bachilleres, otros habían iniciado estudios universitarios. Pero más allá del nivel académico en el que se encontraban tenían un punto de vista y de coincidencia: “la desidia de las autoridades locales frente al tema cultural.” Las autoridades no concebían la parte cultural más allá de la corraleja y un fandango. Tanto era el rezago cultural que varias personas coincidían en afirmar que Buenavista era en ese momento un pueblo con mucho que contar, pero sin historia, con muchas personas importantes, pero sin personajes, con muchos hechos, pero sin acontecimientos.
Esta organización nace con la motivación de aportarle una dinámica novedosa a la actividad de las artes en el territorio y lo logró según la afirmación de Yénica Otero Vergara cuando dice: “Desde mi propia vivencia puedo, con orgullo, decir que el aporte cultural que el Bacutano hizo a nuestro municipio ha sido el estímulo para que nuestros niños y niñas, jóvenes y adultos conozcan y practiquen nuestra diversidad cultural. Este grupo nos enseñó a reconocer y valorar la continuidad de esos primeros sueños como uno de los vehículos para ayudar a construir la identidad cultural de Buenavista y a tomar conciencia sobre la importancia de la cultura como aporte esencial a una sociedad en la que la violencia, las drogas y la sexualidad están tomando los primeros lugares en las bases sociales.”
El Festival
El Festival Nacional de Mapalé, aquella creación de carácter colectivo, va mucho más allá de una fiesta de pueblo; es el acto de apropiación, defensa, preservación y proyección más grande que existe en Colombia de la manifestación del Mapalé como ritmo musical y como expresión dancística representativa de la raza negra de la región Caribe colombiana. Este encuentro en el que se comparten y transmiten saberes con respecto a la manifestación del Mapalé se comenzó a realizar en este municipio el 24 de abril de 1993, fecha en la cual los integrantes del Grupo Cultural Juvenil Bacutano se lanzaron a la aventura que hoy día proyecta una imagen positiva de este ente territorial.
“Tierra Santa, uno de los corregimientos más antiguos de la región del San Jorge cordobés y cercano al recorrido que hicieron los colonos españoles por el río Xegú (San Jorge) en embarcaciones cargadas de africanos esclavizados con destino a las minas auríferas del Bajo Cauca antioqueño, fue un punto de partida para pensar en la influencia que dejó la raza negra en estos territorios.” Así se desprende de la investigación liderada por integrantes del Grupo Cultural Juvenil Bacutano.
Esa primera versión se realizó en extinto Teatro de Olimpo Sánchez y en él participaron cinco delegaciones invitadas: Colegio Cooperativo San Isidro de Planeta Rica, Casa de la Cultura Gabriel García Márquez de Montelibano, Casa de la Cultura de Pueblo Nuevo, Danzas Folclóricas de Caucasia, DANFOLCA y Grupo Cultural Bacutano de Buenavista.
Cuando todo se encontraba preparado para que la segunda versión se llevara a cabo en el barrio San José, un dirigente de la política local cercano al alcalde de turno, logró que el primer día de la programación el evento fuera trasladado al parque principal frente a su negocio, acción esta que le permitía aumentar las ventas de su establecimiento comercial.
El Festival había nacido con fuerza y comenzaba a asomar con propiedad frente a la ciudadanía. Era imprescindible llevar el Mapalé desde Buenavista, como Festival y como interpretación del grupo Cultural Juvenil Bacutano a otras regiones, a otras latitudes, era necesario proyectar la imagen positiva de este territorio a partir de una manifestación que comenzaba a adoptarse. Comenzó entonces la participación en eventos de trayectoria como El Festival Nacional del Bambuco en Neiva Huila, Festival Nacional del Folclor en Ibagué… y se fue este puñado de chicos a recorrer Colombia a contarle a otros pueblos sobre la existencia de un pueblo que tenía una ciénaga con islas flotantes, a mitigar el impacto que generaba la noticia de que aquí ocurrió la primera masacre paramilitar y a mostrar a través de sus creaciones coreográficas la pujanza de una raza capaz de hacer parir la tierra y la belleza de una mujer sin igual, cargada de resiliencia y empoderada.
Era el inicio de una nueva etapa para la cultura de esta tierra. El impulso por el deseo de conocer otras culturas, de llevar la propia a escenarios insospechados hasta el momento; la emoción de explorar la existencia de casas de palma en Bogotá y la emoción de algunos chicos al llegar a la plaza de Bolívar en la fría capital.
Estas circulaciones cumplieron el cometido de atraer delegaciones del interior del país al Festival Nacional de Mapalé de Buenavista Córdoba.
Corpomapalé
Luego de varias versiones y cuando ya William Tapia había empeñado su cadenita de oro para completar el pago de la alimentación de las delegaciones en la quinta edición, se dio origen a la Corporación Festival de Mapalé y Música Folclórica de Buenavista Córdoba, entidad jurídica sin ánimo de lucro que nace 2.003 y desde entonces tiene a su cargo la realización del certamen.
Buenavista se unió para realizar el Festival
El Festival Nacional de Mapalé ha sido una muestra fehaciente de lo que es una construcción colectiva. Aun los integrantes de Corpomapalé recuerdan el año que el alcalde les dijo que no apoyaría la realización del certamen ese año debido a sus diferencias políticas. “…nosotros le dijimos danos el permiso que nosotros no necesitamos de tu apoyo para hacerlo…” así lo recuerda el licenciado José Aldemar Soto quien además afirma: “…tal vez fue un tono retador, pero a ese momento se tenía la convicción de que se podía hacer sin él…”
Se inició la colecta entonces de productos alimenticios como carnes, arroz, aceite, frutas, azúcar y demás elementos necesarios. La comunidad respondió y una vez finalizado el evento se encontró que había sobrado cantidad de alimentos de tal forma que Corpomapalé armó paquetes y los llevó a uno de los barrios más vulnerables.
Los medios de comunicación
El Festival Nacional de Mapalé ha sido un evento que ha crecido, en parte, gracias a la buena relación que ha manejado con los medios de comunicación. A través de ellos el mundo ha conocido la existencia de este pedazo de suelo que José Rojas fundó. Clara Benítez Álvarez y Maryory Melendres Mora, ambas comunicadoras sociales, han sido fundamentales en procura de que el corazón del San Jorge ocupe páginas, pantallas y espacios que difundan este certamen. Algunos medios en los que ha circulado el festival son los siguientes: Alerta Caribe, Noti Córdoba, Conexión Capital, El Universal, Semana, Código Click, En Nuestro Campo, Caracol, Unisinú, La Libertad, Noticias Coopercom y Panorama del San Jorge, entre otros.
Tres grandes logros.
La historia del Festival Nacional de Mapalé de Buenavista Córdoba ha sido fascinante, fácilmente se puede comparar con una ruleta de emociones. Lo que nunca ha quedado en duda es ese crecimiento basado en lo colectivo. La sociedad civil, ha contribuido a robustecer este una inventiva que se convirtió en el principal escenario para la manifestación del Mapalé en Colombia.
Durante todos estos 25 años de historia Corpomapalé destaca tres momentos que indudablemente marcan la historia de un evento que marca la pauta cultural de toda la región del San Jorge cordobés.
Primer momento:
Congreso de la República le otorgó la Orden de la Democracia Simón Bolívar en el Grado Cruz Comendador, por su aporte a la protección y a la defensa de la Cultura Nacional y en específico por la salvaguardia de la cultura Afro.
Segundo momento:
Gobernación de Córdoba otorgó la Medalla al Mérito Cultural, “Córdoba 70 años” evento llevado a cabo en la ciudad de Bogotá.
Tercer momento:
Congreso de la república aprobó la Ley 2398 del 31 de julio de 2024, la cual fue sancionada por el Presidente de la república Gustavo Petro.
Somos Patrimonio.
Hablar del Festival Nacional de Mapalé en Buenavista Córdoba, es hablar del legado cultural típico y tradicional más fuerte de nuestros ancestros africanos, es sentir que desde el arte se transforman mentalidades y que las experiencias significativas llegan al alma.
El Festival Nacional de Mapalé llegó a su versión 25, su organización tuvo la capacidad de sobreponerse a una pandemia y en medio de ella realizó una versión virtual en la que transmitió las enormes ganas de salir adelante y en la que se pudo evidenciar el inmenso amor que sienten los buenavisteros por esta manifestación.
Buenavista le manifestó al mundo con orgullo, con alegría y con propiedad que su máximo evento cultural ha avanzado hasta el punto de lograr la aprobación por el Congreso de la República y la sanción presidencial de la Ley 2398.
Corpomapalé camina por la senda de grandes realizaciones. Erguida entre las organizaciones culturales del departamento ha encontrado en su disciplina y entrega las principales herramientas para salir adelante con esta iniciativa y sus integrantes han encontrado en los habitantes de este pueblo el principal motor para entender que el Festival Nacional de Mapalé es la construcción colectiva más importante de la historia de Buenavista.










