La cooperación militar y policial de Colombia, en riesgo por posible descertificación
Colombia espera la decisión de Estados Unidos sobre su certificación en la lucha antidrogas. El gobierno Petro ya contempla posibles escenarios ante un fallo adverso.

El gobierno colombiano se encuentra a la expectativa del informe anual que Estados Unidos divulgará en los próximos días sobre los esfuerzos internacionales contra el narcotráfico. El embajador en Washington, Daniel García Peña, reconoció que la administración Petro analiza diversos escenarios ante una eventual descertificación.
Durante una visita oficial, la delegación nacional, integrada por la cúpula militar y policial, sostuvo reuniones con representantes del Departamento de Estado, la DEA, el Consejo de Seguridad Nacional y congresistas estadounidenses. García Peña señaló que el documento, que se publicará antes del lunes, definirá si Colombia mantiene la certificación, enfrenta sanciones parciales o recibe condicionamientos.
El diplomático advirtió que una descertificación beneficiaría únicamente a los grupos criminales, al tiempo que reiteró que Colombia continuará con sus acciones contra el narcotráfico por razones de seguridad nacional. El almirante Francisco Hernando Cubides, comandante de las Fuerzas Militares, recordó que cerca del 60% del presupuesto de defensa proviene de cooperación estadounidense, vital para inteligencia, operaciones y entrenamiento.
El director de la Policía Nacional, general Carlos Fernando Triana, informó que actualmente más de 1.300 uniformados ejecutan tareas de erradicación terrestre en departamentos como Antioquia, Córdoba, Putumayo y sur de Bolívar. También destacó la captura de 189 narcotraficantes de alto perfil, 20 de ellos extranjeros, además de la destrucción diaria de hasta 14 laboratorios y la ejecución de 193 extradiciones en lo corrido del año.
La delegación colombiana tiene previstas nuevas reuniones con el Departamento de Defensa y la Oficina de Política Nacional para el Control de Drogas de la Casa Blanca. Desde Bogotá se insiste en que la cooperación debe medirse no solo en resultados inmediatos, sino también en el fortalecimiento institucional y el trabajo conjunto frente al crimen organizado.



